
Es difícil para entregar una dosis de radiación lo suficientemente grande a un cáncer de pulmón como para exterminarlo por completo, incluso usando sofisticadas técnicas contemporáneas de tratamiento, sin correr el riesgo de lesiones graves a una estructura adyacente como el pulmón normal, los bronquios, el corazón, la médula espinal o el esófago. Si hubiera un método seguro para intensificar la dosis de radiación sin aumentar el riesgo de lesiones a los tejidos adyacentes, el tratamiento sería más eficaz (8).
Ejemplo de un margen amplio alrededor del cáncer con radiación convencional
Escrito por Donald B. Fuller, M.D. – Radioncólogo